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Teoría

Sustitución de rutas comerciales ante un bloqueo

Visto en 10 apariciones de los programas.

Qué es

La sustitución de rutas comerciales ante un bloqueo es el proceso por el cual un flujo de comercio interrumpido en un punto de paso encuentra un camino alternativo —geográfico, tecnológico o contractual— y ese camino, una vez construido, tiende a quedarse.

El punto de partida es tratar la distancia como un costo. En la formalización estándar, el transporte se modela "tipo iceberg": de cada unidad embarcada llega solo una fracción a destino, y el resto se derrite en el trayecto (Samuelson, 1954). Un chokepoint —el Estrecho de Ormuz, Bab el-Mandeb, Malaca, Suez, Panamá— es simplemente el tramo donde ese derretimiento es mínimo: la ruta más barata entre un yacimiento y un refinador. Bloquearlo no anula el comercio; encarece la ruta más barata hasta que la segunda mejor deja de ser cara. El precio relevante nunca es el del bloqueo, sino el del sustituto: la brecha entre ambos es lo que el bloqueador puede extraer, y ni un peso más.

De ahí que el efecto se parta en dos horizontes. En el corto plazo la elasticidad de sustitución es casi nula: los buques, los oleoductos y las refinerías son capital fijo, no se reasignan en semanas, y el precio salta. En el largo plazo la elasticidad crece porque aparecen opciones que antes no existían —un oleoducto nuevo, un terminal de regasificación, un buque más grande que hace rentable rodear un continente—. La asimetría entre ambos horizontes es lo que hace que un bloqueo se sienta devastador el primer mes y trivial la primera década.

La segunda mitad del concepto es la irreversibilidad. La inversión en infraestructura de transporte es hundida: construir un oleoducto cuesta miles de millones, pero desarmarlo no devuelve nada. Un shock temporal que induce a construir deja, cuando se retira, un stock de capital instalado y una demanda que ya aprendió a usarlo —histéresis, en el lenguaje de Dixit y Pindyck (1994)—. La evidencia empírica es contundente: Juhász (2018) muestra que el bloqueo napoleónico, al proteger transitoriamente a la industria textil francesa, indujo una adopción tecnológica que persistió mucho después de levantado el bloqueo; Feyrer (2021), estudiando el cierre del Canal de Suez entre 1967 y 1975, encuentra efectos comerciales que sobrevivieron a la reapertura. El bloqueador destruye su propia renta y no puede reconstruirla cerrando la boca del bloqueo.

Eso convierte la amenaza en un problema de credibilidad más que de capacidad. Una amenaza cuya ejecución daña más a quien la formula que a su destinatario no es creíble, y su valor está justamente en no ejecutarse (Schelling, 1960). El dueño de un recurso agotable enfrenta la versión temporal del mismo dilema: exprimir el precio hoy acelera la sustitución de mañana, y el valor del stock enterrado depende de que siga habiendo compradores cuando se extraiga (Hotelling, 1931). La literatura sobre sanciones lo documenta desde el lado del que las impone: los embargos rara vez doblan a su objetivo, y buena parte de su fracaso se explica por el reacomodo de flujos hacia terceros países.

Cómo lo explicó el programa

En Buenas Tardes Mercado del 10 de agosto de 2026 (btm-2026-08-10), el tema "Rutas alternativas al Estrecho de Ormuz" puso el concepto en su forma más nítida. Manuel Bengolea distinguió la amenaza del acto: cerrar Ormuz sirve como instrumento de negociación, pero un cierre permanente obligaría a los productores del Golfo a construir oleoductos hacia el Mediterráneo y el Mar Rojo —y esa infraestructura, una vez levantada, no se desarma—. Los perjudicados terminarían siendo los propios iraníes, porque el tránsito que hoy cobran dejaría de existir.

Su formulación fue directa: "lo que no saben los iraníes es que si se ponen muy tosudo, el mercado o los capitales van a buscar la solución". Es la elasticidad de largo plazo dicha en la lengua de la mesa de operaciones: si el mercado se ve forzado a encontrar una alternativa, la encuentra.

El precedente que ofreció fue la caída de Constantinopla, que al cerrar la ruta terrestre a Oriente empujó a los navegantes ibéricos a buscar el paso por el oeste. Conviene el matiz: los historiadores económicos han mostrado que la ruta no se clausuró de golpe en 1453 y que el comercio otomano-veneciano siguió operando; el incentivo a circunnavegar vino más de los márgenes cobrados por los intermediarios que de una interrupción física (Findlay y O'Rourke, 2007). Pero el mecanismo que Bengolea describe queda intacto, e incluso reforzado: no hace falta cerrar el paso para gatillar la sustitución, basta con cobrar demasiado por dejarlo abierto. Y lo que se descubrió buscando la alternativa —una ruta oceánica— nunca volvió a cerrarse.

Relación con otros conceptos

El concepto vive en la intersección de tres familias. De la elasticidad precio de la demanda hereda la distinción corto/largo plazo, que es la que hace toda la fuerza del argumento. De la teoría de la inversión bajo incertidumbre toma los costos hundidos y la histéresis: por qué el efecto de un shock transitorio es permanente. Y de la teoría de juegos toma el problema del compromiso creíble: una amenaza autodestructiva se descuenta antes de ejecutarse.

Se conecta además con el arbitraje espacial y la ley de un solo precio —los diferenciales entre crudos regionales, como el spread Brent-WTI, miden el costo de mover una unidad de un mercado a otro—, con la prima de riesgo geopolítico incorporada en los precios de commodities y sus futuros, con la economía de los recursos agotables y con la seguridad energética entendida como diversificación de cartera: lo que se paga al mantener rutas redundantes es una prima de seguro, no una ineficiencia.

Fuentes y lecturas

  • Krugman, P., Obstfeld, M. y Melitz, M. (2012), Economía internacional: teoría y política, 9ª ed., Pearson. Manual estándar; los capítulos de costos de transporte y geografía del comercio son el punto de entrada.
  • Samuelson, P. (1954), "The Transfer Problem and Transport Costs, II", The Economic Journal 64(254). Formulación canónica del costo de transporte tipo iceberg.
  • Hotelling, H. (1931), "The Economics of Exhaustible Resources", Journal of Political Economy 39(2). Por qué al dueño de un recurso agotable le conviene cuidar la demanda futura.
  • Juhász, R. (2018), "Temporary Protection and Technology Adoption: Evidence from the Napoleonic Blockade", American Economic Review 108(11). Evidencia empírica de que un bloqueo transitorio deja capacidad instalada permanente.
  • Findlay, R. y O'Rourke, K. (2007), Power and Plenty: Trade, War, and the World Economy in the Second Millennium, Princeton University Press. Historia económica larga de rutas, bloqueos y sustituciones, con el episodio de Constantinopla revisado.

Apariciones