Teoría
Asimetría de poder negociador entre socios comerciales
Visto en 17 apariciones de los programas.
Qué es
Dos partes negocian porque a ambas les conviene cerrar el trato: hay un excedente que repartir. Lo que la teoría del intercambio no determina por sí sola es cómo se reparte ese excedente. Ahí entra el poder negociador, y la respuesta formal es incómodamente simple: lo que manda no es cuánto gana cada uno con el acuerdo, sino cuánto pierde si no hay acuerdo.
Nash (1950) fue el primero en darle forma matemática al problema: la solución de negociación se define respecto de un punto de desacuerdo, el resultado que cada parte obtiene si se levanta de la mesa. Quien tiene un buen plan B se lleva la porción grande, aunque el trato le importe poco. Rubinstein (1982) mostró el mismo resultado con un mecanismo más realista —ofertas alternadas— y agregó una variable que se reconoce de inmediato en cualquier negociación real: la paciencia. El que puede esperar sin que le cueste demasiado captura más excedente. En sociología económica, Emerson (1962) lo había enunciado en una línea que sigue siendo la mejor definición operativa: el poder de A sobre B es exactamente la dependencia de B respecto de A.
Hay asimetría de poder negociador, entonces, cuando esa dependencia es desigual. En microeconomía el caso extremo tiene nombre propio desde Robinson (1933): el monopsonio, un comprador único frente a muchos vendedores. Porter (1980) generalizó la intuición al análisis competitivo con el "poder de negociación de compradores y proveedores": la asimetría crece cuando de un lado hay concentración y del otro atomización, cuando el costo de cambiar de contraparte es bajo para uno y prohibitivo para el otro, y cuando la transacción representa una fracción minúscula del negocio de una parte y casi todo el de la otra.
El mecanismo que vuelve la asimetría persistente lo aportaron Klein, Crawford y Alchian (1978) y Williamson (1985): la especificidad de activos. Antes de firmar puede haber muchos compradores posibles; una vez que el vendedor invirtió en una planta, una certificación o una logística hechas a medida de ese comprador, esa inversión no tiene valor alternativo. Williamson llamó a eso la "transformación fundamental": una relación que nacía competitiva se convierte, después del contrato, en un monopolio bilateral donde la renta cuasi-específica queda expuesta a ser apropiada por la contraparte. El proveedor no perdió poder por hacer algo mal; lo perdió por cumplir.
Llevado al comercio entre países, el trabajo seminal es Hirschman (1945), escrito para explicar cómo la Alemania de entreguerras convirtió su comercio con los países pequeños de Europa central en influencia política. Su argumento: cuando el intercambio pesa mucho en la economía chica e insignificante en la grande, el país grande adquiere un poder que no necesita ejercer para que exista. Keohane y Nye (1977) refinaron la idea distinguiendo sensibilidad de vulnerabilidad: lo que mide poder no es el volumen comerciado sino el costo de reacomodarse si el flujo se corta. Un país que puede reorientar sus exportaciones en un trimestre es sensible; uno que no puede, es vulnerable.
Conviene subrayar lo que la asimetría no implica. No implica que el trato sea malo ni que la parte chica esté siendo explotada: ambas ganan respecto de no transar. Lo que la asimetría determina es la repartición del excedente y quién absorbe los shocks cuando las condiciones cambian.
Cómo lo explicó el programa
En Buenos Días Mercado del 9 de mayo de 2025, bajo el tema "Asimetría de tamaño en la relación económica Chile-China", el panel decidió que antes de discutir el viaje presidencial había que dimensionar al socio: China produce 56 veces lo que Chile, y es a la vez el primer destino de nuestras exportaciones y el primer origen de nuestras importaciones. La conclusión que sacaron es que la negociación es estructuralmente asimétrica —no coyunturalmente, ni por la habilidad de quien se siente a la mesa—.
La imagen la puso Pepe Arias: "esto es como cuando una pyme o un startup le va a vender al Jumbo".
La analogía es mejor de lo que parece, porque hace exactamente el movimiento analítico correcto: saca la discusión del registro diplomático y la lleva al microeconómico. El poder de la cadena sobre su proveedor no viene de la mala fe, viene de la estructura —para el Jumbo ese proveedor es uno entre miles; para el proveedor, el Jumbo puede ser la demanda entera—. Y es honesta en un punto que suele perderse: la pyme quiere venderle al Jumbo, y le conviene. Lo que está en juego no es si hay trato, sino el margen, los plazos de pago y quién absorbe el riesgo.
Donde la analogía tiene límite es que un Estado dispone de instrumentos que una pyme no tiene: diversificar destinos, negociar en foros multilaterales, usar reglas de origen. Y la dependencia, en ciertos bienes, corre también en el otro sentido.
Relación con otros conceptos
Es el reverso del poder de mercado: si la asimetría está del lado del comprador, se llama monopsonio; si está del lado del vendedor, monopolio. Se apoya en la especificidad de activos y el problema del hold-up, que explican por qué el poder aparece después de firmar. Se mide, en la práctica, con concentración de las exportaciones (índices tipo Herfindahl sobre destinos y productos) y con diversificación de mercados, que es la política que reconstruye el plan B. Conecta con los términos de intercambio, tema clásico de la tradición de la CEPAL para economías exportadoras de materias primas, y con las cadenas globales de valor, donde la posición en la cadena determina qué parte del valor final se captura.
Fuentes y lecturas
- Nash, J. (1950), "The Bargaining Problem", Econometrica 18(2), 155–162. DOI: 10.2307/1907266
- Hirschman, A. O. (1945), National Power and the Structure of Foreign Trade, University of California Press.
- Porter, M. E. (1980), Competitive Strategy: Techniques for Analyzing Industries and Competitors, Free Press.
- Williamson, O. E. (1985), The Economic Institutions of Capitalism, Free Press.
- Keohane, R. y Nye, J. (1977), Power and Interdependence: World Politics in Transition, Little, Brown.
- Prebisch, R. (1949), El desarrollo económico de América Latina y algunos de sus principales problemas, CEPAL.
- 24 sep 2026
El tamaño relativo de Chile y el sentido del "patio trasero" — La economía chilena equivale al 1% de lo que produce Estados Unidos y Brasil, el mayor de la región, al 7%. El término "patio trasero", más allá de lo despectivo, denota una realidad de tamaño: son economías muy pequeñas frente a Estados Unidos, y eso no cambia aunque Chile duplique su PIB ni por discursos antiimperialistas. La trascendencia de estas discusiones es política y geopolítica, no económica.
«somos una economía muy irrelevante en términos económicos; quizás la mayor trascendencia es política» — sin atribución
- 24 sep 2026
El cobre como resguardo frente a una eventual represalia china — Hay que evaluar qué gana Chile al entrar de pleno derecho al Escudo, sabiendo que China no reacciona bien ante este tipo de alineamientos. Pero no es previsible una sanción comercial ni una desconexión: en el mundo el cobre no sobra, y si China lo necesita se lo va a tener que comprar igual en parte a Chile. La escasez del recurso funciona como poder de negociación.
«en el mundo cobre no sobra, y si China necesita cobre se lo va a tener que comprar igual en parte a Chile» —
Juan José Lavín
- 23 sep 2026
Multilateralismo y reglas del juego para una economía pequeña — Lo que está en juego para Chile no es la utilidad de la ONU como organismo sino la existencia de reglas exigibles frente a las potencias: hay un TLC con Estados Unidos y aun así se aplicaron aranceles, sin ninguna instancia ante la cual reclamar. Para un país pequeño, el multilateralismo, el respeto a los tratados y el derecho internacional son la única compensación a la asimetría de poder, y por eso defenderlos debe ser un discurso permanente aunque cueste costos políticos internos.
«lo que estamos viendo hoy día en el mundo es una ausencia absoluta de reglas del juego vigentes para los países pequeños como nosotros» —
Juan José Lavín
- 10 sep 2026
Estado de la negociación arancelaria con EE.UU. — Hay que aplicar sana diplomacia y ser práctico, no salir a confrontar a quien te dobla en tamaño —algo que el gobierno anterior no hizo porque prefería aparecer echando la bronca ante el público—. Chile no está negociando la parte sin aranceles sino la del 12,5%, donde están fruta, salmón y vino; tras la visita del número 2 de la oficina de comercio de EE.UU. estamos en las dos semanas en que podrían informar si sacan productos de esa lista. Poner aranceles ahora a productos que no los tenían, como el cobre, sería patear la mesa y sacar el mantel.
«Estamos en la parte del 12,5% en donde hay montones de fruta, está el salmón y hay otras cosas más» —
Pepe Arias
- 4 sep 2026
Firmar un Reciprocal Trade Agreement o quedarse con el 12,5% — La decisión de fondo que enfrenta el gobierno es aceptar un acuerdo bilateral que baje el arancel a 10% y amplíe la lista de exentos —a cambio de cláusulas anexas que en otros países obligan a alinearse con la política comercial de Washington frente a terceros— o resistir e insistir en el TLC, con el riesgo de que el 12,5% suba mañana. Y aunque la Corte Suprema norteamericana ya declaró ilegal el primer arancel del 10% y hay requerimientos contra este, la necesidad fiscal de recaudar hace esperar que aparezca otro mecanismo.
«Estados Unidos necesita recaudar. Entonces, esta es una cosa tremenda a la que estamos.» — PMPatricio Melero
- 3 sep 2026
Descoordinación diplomática sobre el decreto argentino 457 y el Estrecho de Magallanes — El Presidente tiene razón en no exigirle a Argentina derogar el decreto 457, porque los tratados de 1881 y de 1984 son suficientemente claros y no hay nada pendiente. El error está en el canciller y el ministro de Defensa: anunciar que se le va a exigir algo al presidente de otro país requiere herramientas de presión suficientes para que haga caso, y esa capacidad de presión no está.
«cuando tú dices que le vas a exigir a un presidente de otro país que haga algo tienes que tener las herramientas suficientes de presión» —
Juan José Lavín
- 25 ago 2026
Negociación arancelaria con Estados Unidos y el TLC vigente — La discusión sobre el arancel de 12,5% no parte de cero: Chile y Estados Unidos firmaron un tratado de libre comercio en 2004, al que ambos países llegaron de forma libre y espontánea. Lo que Estados Unidos plantea hoy es desconocer ese acuerdo, y la capacidad de Chile de imponerle algo a Estados Unidos es ninguna, así que lo único disponible es recordar el tratado. La señal de fondo, que pasa desapercibida: mientras se negocia en Santiago, el canciller está en China —principal socio comercial, con Estados Unidos en segundo lugar— y en Vietnam, lo que se lee como que Chile debe mantener relaciones con todos.
«Chile tiene un tratado de libre comercio. Partamos de ahí, primera cosa.» —
Pepe Arias
- 25 ago 2026
El orden de magnitud decide quién pierde una guerra arancelaria — La cifra absoluta engaña: US$ 20-28 mil millones contra una economía de 30 billones de dólares es marginal, y los mismos montos contra una economía de 2,5 billones no lo son. La asimetría de tamaño hace que Canadá pierda mucho más que Estados Unidos, y en ambos lados el costo lo termina pagando el consumidor vía inflación.
«20 mil millones de dólares para una economía de 30 trillones de dólares es poquito» —
Manuel Bengolea
- 25 ago 2026
Qué vale un tratado comercial con Estados Unidos — Si Estados Unidos está dispuesto a ponérsela así de compleja a Canadá —país del primer mundo, con frontera común e historia de cooperación, y con un tratado diseñado desde 1992, firmado y ratificado por el propio Congreso estadounidense—, la pregunta de fondo es qué peso tiene Chile sentado en esa mesa con el USTR y qué garantía ofrece un acuerdo firmado.
«¿qué tiene que hacer Chile en esa mesa?» —
Pepe Arias
- 24 ago 2026
La negociación con el USTR será producto por producto, no país por país — Hay razones para confiar en el equipo negociador chileno, pero no para hacerse ilusiones: Estados Unidos no va a devolver a cero el 40% de la canasta exportadora afectada. Lo probable es una negociación por tipo de producto o por características —el salmón sí, esta fruta no—, y hay que entender que la oficina comercial estadounidense vela por el interés de Estados Unidos y por ningún otro. Esto no es el bien común.
«La misión de ellos es USTR interno. Punto.» —
Pepe Arias
- 24 ago 2026
Qué tiene Chile para poner sobre la mesa — La pregunta central es geopolítica, no solo económica: qué puede ofrecer un país chico que a Estados Unidos realmente le importe. Tierras raras, cobre, litio; y también fichas estratégicas, como un puerto que ellos construyan acá si les incomoda el puerto chino en Perú, o una base para vigilar el Estrecho de Magallanes. El costo de no encontrar esa moneda de cambio es concreto: la industria del salmón compite bien con el noruego, pero una diferencia de 12% de un día para otro es un golpe serio, y si no aparece nada la sobretasa sube de 12,5% a 20%.
«¿qué tenemos nosotros arriba de la mesa para ofrecerle a Estados Unidos?» —
Pepe Arias
- 24 ago 2026
Negociar callado: por qué la prensa agranda la diferencia — En una negociación asimétrica —un peso pesado de 120 kilos contra un alfeñique de 45— devolver los golpes no funciona, porque el primer combo de vuelta termina la pelea. Lo que corresponde es tragarse el orgullo, evitar el camino que tomó Carney y sentarse a negociar en silencio, sacando a la prensa del medio: la exposición pública, en ciertas situaciones, agranda la distancia en vez de achicarla. Lo que Chile sí puede ofrecer son cambios legales que aumenten la certeza jurídica, con la propiedad intelectual como tema pendiente con los estadounidenses hace años.
«tenemos al frente nuestro un peso pesado de 120 kilos, puro músculo, y nosotros somos un alfeñique de 45 kilos» —
Manuel Bengolea
- 24 ago 2026
Qué le vendemos a cada socio: cobre a China, alimentos con valor agregado a Estados Unidos — Estados Unidos es el segundo socio comercial de Chile después de China, pero la composición es completamente distinta: China compra básicamente cobre y algo de cerezas, mientras Estados Unidos es el primer destino de alimentos chilenos y de productos con algún valor agregado —salmón por US$2.800 millones el año pasado, luego uva fresca, arándano, vino y otros productos del mar. Por eso la reunión tenía que darse. La expectativa realista es recibir menos palos, no una fiesta.
«El año pasado le vendimos 2.800 millones de dólares de salmón» —
Manuel Bengolea
- 7 ago 2026
Capacidad real de traspasar costos a precios — El análisis de los factores de costo necesita una cuota de realismo: hoy las empresas no pueden traspasar sus mayores costos al precio final. El proveedor que llega al supermercado o a una gran cadena a pedir 10% más se encuentra con que no solo no se lo aceptan, sino que le imponen una oferta a la baja, y frente a un mercado en dificultades —con la tasa de desempleo que hay— subir precios no es una estrategia razonable. El costo se absorbe en el margen.
«una cosa es que tú quieras subir los precios, y otra cosa es que el mercado te diga, compadre, yo ese precio no te compro» —
Pepe Arias
- 7 ago 2026
El proveedor del retail, en el lado corto de la mesa — Arias se identifica como parte de una empresa proveedora del retail y relata que el intento de traspasar alzas de costos y de dólar fue rechazado de plano por el comprador. Es el mecanismo agregado del IPN visto desde el caso particular: cuando el poder negociador está concentrado en el canal, el alza de costos se resuelve contra el margen del proveedor y no contra el precio final.
«me subieron los costos, me subió el dólar, me subió todo; la gente de retail nos dijo … tome, aquí tiene unos pañuelitos» —
Pepe Arias
- 7 ago 2026
Poder del canal de distribución sobre el proveedor — La estrategia de precios bajos de las grandes cadenas se traduce en que ellas fijan cuánto puede costar un producto y cuánto no puede subir, e imponen rebajas y ofertas que el proveedor no eligió. La amenaza de quedar fuera de la góndola vuelve muy caro decir que no cuando ese cliente concentra 20% o 30% de la venta, así que el proveedor termina cediendo margen para no perder volumen.
«si la amenaza es que te sacan, o que, bueno, ya no voy a vender nada» —
Bárbara Briceño
- 9 may 2025
Asimetría de tamaño en la relación económica Chile-China — Antes de discutir el viaje presidencial hay que dimensionar al socio: China produce 56 veces lo que Chile y es el primer destino de nuestras exportaciones y el primer origen de nuestras importaciones. La negociación es estructuralmente asimétrica, como una pyme vendiéndole a una gran cadena.
«esto es como cuando una pyme o un startup le va a vender al Jumbo» —
Pepe Arias