Teoría
Problema principal-agente
Visto en 20 apariciones de los programas.
Qué es
El problema principal-agente aparece cada vez que alguien —el principal— delega una tarea en otro —el agente— cuyas decisiones afectan su bienestar, en un contexto donde los intereses de ambos no coinciden y el principal no observa todo lo que el agente hace. El accionista y el gerente, el ciudadano y el parlamentario, el dueño último de una empresa estatal (el contribuyente) y el ejecutivo que administra la faena: todas son relaciones de agencia.
La formulación económica moderna arranca con Ross (1973), que planteó el asunto como un problema de diseño de contratos bajo información asimétrica, y con Jensen y Meckling (1976), que le pusieron precio. Los costos de agencia son la suma de tres cosas: lo que el principal gasta en monitorear, lo que el agente gasta en dar garantías creíbles de que se portará bien, y la pérdida residual, es decir, el valor que se pierde igual porque ningún contrato alcanza a cerrar la brecha. Ese tercer término es el importante: aun con supervisión diligente y contratos bien escritos, siempre queda plata sobre la mesa. El problema no se elimina, se administra.
Dos fricciones lo sostienen. La primera es el riesgo moral, o acción oculta: el principal observa un resultado, no el esfuerzo. Como el resultado también depende de la suerte —el precio del cobre, la agenda legislativa del momento—, pagar por resultado le traspasa riesgo al agente, y de ahí el trade-off central de toda la literatura, entre potencia del incentivo y seguro. Holmström (1979) mostró que el contrato óptimo debe incorporar cualquier señal que aporte información sobre el esfuerzo, por ruidosa que sea. La segunda fricción es la selección adversa: el principal no conoce el tipo del agente antes de contratarlo, y el mecanismo de selección termina definiendo con quién queda.
Hay un corolario que explica buena parte de lo que se discute en política pública. Holmström y Milgrom (1991) analizaron el caso multitarea: cuando el agente hace varias cosas y solo algunas son medibles, atar la recompensa a lo medible desvía el esfuerzo hacia esa dimensión y deja abandonadas las demás. La conclusión es contraintuitiva y suele ignorarse: cuando lo que de verdad importa es difícil de medir, muchas veces conviene un incentivo de baja potencia —un sueldo fijo— antes que un indicador que se puede inflar sin producir nada.
El caso de la empresa estatal agrega una capa. Berle y Means (1932) describieron la separación entre propiedad y control en la corporación moderna; en el sector público esa separación se estira hasta el límite, porque el principal está diluido en millones de ciudadanos que no pueden vender su participación, no existe un precio de mercado que resuma la calidad de la gestión, y conviven varios principales con objetivos en conflicto —empleo, caja fiscal, desarrollo regional, eficiencia—, lo que debilita cualquier incentivo que se intente instalar.
Cómo lo explicó el programa
El episodio del 29 de julio de 2026 (bdm-2026-07-29) recorrió el problema por dos vías distintas, sin nombrarlo, y llegó a las dos conclusiones canónicas de la teoría.
La primera fue el gasto en asesores de la Cámara de Diputados. Sobre una dieta de $8,2 millones, cada diputado recibe una asignación mensual de $15,3 millones con traspaso libre entre ítems, lo que financia más de mil asesores. Pepe Arias remató el dato con la comparación que ordena todo: «estos mil asesores son más caros que todos los diputados» —más de $1.300 millones mensuales contra los $1.277 millones que cuestan los 155 parlamentarios. La discrecionalidad en el traspaso entre ítems es, en lenguaje de agencia, control sobre el presupuesto sin nadie que soporte la pérdida residual.
De ahí salió el segundo punto, que es multitarea puro: «no hay ninguna correlación entre mayor cantidad de asesores y mayor cantidad de proyectos presentados», señaló Arias — los diputados que lideran en proyectos presentados no aparecen en el ranking de más asesores. El contrapunto del panel es exactamente el que anticipa Holmström y Milgrom: la calidad legislativa se mide ex post y no se puede regular ex ante, así que el único indicador disponible —cantidad de proyectos— es también el más fácil de fabricar. Vale la pena registrar el origen del arreglo: el sistema de asesores nace para suplir la falta de credenciales exigidas a quien postula al Congreso, o sea, es una respuesta a un problema de selección adversa que terminó generando uno de riesgo moral.
La segunda vía fue Codelco, y ahí Willy Díaz dio el diagnóstico en una línea: «el problema de codelco es un problema de gestión no de propiedad». Su propuesta —un socio privado minoritario, del orden de 20 a 30%, con asiento en el directorio— no busca privatizar, sino instalar un monitor con piel en el juego: alguien cuyo propio capital se quema si la disciplina de costos y compras sigue siendo sistemáticamente peor que en las faenas privadas vecinas. Es la solución clásica cuando el principal está diluido: entregarle el rol de supervisor a quien tiene condición de acreedor residual y, por lo tanto, incentivo propio a mirar la letra chica.
Relación con otros conceptos
El problema principal-agente es una aplicación de la información asimétrica, y sus dos formas —riesgo moral cuando lo oculto es la acción, selección adversa cuando lo oculto es el tipo— se cruzan permanentemente, como quedó claro en el origen del sistema de asesores. En la empresa, es el fundamento del gobierno corporativo y de la teoría de los derechos de propiedad: quien recibe el flujo residual es quien tiene el incentivo a vigilar. En el sector público conecta con la teoría de la elección pública y la búsqueda de rentas, que modelan al funcionario y al legislador como agentes con función objetivo propia, y con la captura del regulador. Su primo operativo es la ley de Goodhart: cuando una medida se convierte en objetivo, deja de ser una buena medida — que es precisamente lo que ocurre al evaluar a un diputado por el número de proyectos que presenta.
Fuentes y lecturas
- Ross, S. A. (1973), «The Economic Theory of Agency: The Principal's Problem», American Economic Review, 63(2).
- Jensen, M. C. y Meckling, W. H. (1976), «Theory of the Firm: Managerial Behavior, Agency Costs and Ownership Structure», Journal of Financial Economics, 3(4). DOI: 10.1016/0304-405X(76)90026-X
- Holmström, B. y Milgrom, P. (1991), «Multitask Principal-Agent Analyses: Incentive Contracts, Asset Ownership, and Job Design», Journal of Law, Economics, & Organization, 7.
- Milgrom, P. y Roberts, J. (1992), Economics, Organization and Management, Prentice Hall (ed. en español: Economía, organización y gestión de la empresa, Ariel).
- Shleifer, A. y Vishny, R. W. (1997), «A Survey of Corporate Governance», The Journal of Finance, 52(2).
- 30 sep 2026
El descuido del gasto cuando es dinero público: el mecanismo de la corporación privada — Pepe Arias sostiene que el problema de fondo no es que el Estado compre a precio de mercado, sino que nadie controla el gasto cuando es plata pública, y que canalizar el 98% del financiamiento a través de una corporación privada (para evitar las reglas de compras públicas) es lo que terminó generando el hoyo de 23.700 millones de pesos.
«el descuido respecto del gasto cuando es público cuando es de nadie es brutal» —
Pepe Arias
- 30 sep 2026
Responsabilidad penal, civil y política: por qué nadie paga — Pepe Arias distingue que la responsabilidad penal es personal (directores y jefes de finanzas), la responsabilidad civil recae en el IND y en la corporación sin patrimonio, y la responsabilidad política queda diluida entre distintos gobiernos y directores de turno.
«la responsabilidad penal es personal las corporaciones no tienen responsabilidades penales» —
Pepe Arias
- 11 sep 2026
Dónde reside la responsabilidad estratégica de la IA en la empresa — La responsabilidad estratégica sobre inteligencia artificial es de los directorios, los dueños y los gerentes generales, no de los gerentes de tecnología: el gerente de IT no tiene el poder de imponerle esa agenda al gerente general, así que delegarla ahí es doloroso y peligroso.
«son los directorios los que tienen la responsabilidad estratégica, y no al revés» —
Pepe Arias
- 3 sep 2026
Los dos problemas estructurales que el régimen no tocó: benchmark autodeclarado y asimetría de quién paga — Ampliar las bandas no invalida el diagnóstico original: la arquitectura de benchmarks autodeclarados y la asimetría entre quién financia el premio y quién financia el castigo siguen intactas. Si la AFP supera la banda el premio lo pagan los cotizantes con su propia rentabilidad; si queda por debajo, lo paga la AFP de su patrimonio. El incentivo resultante es no salirse del rango, o sea más conservadurismo, menos riesgo y menos rentabilidad, en un sistema donde dos tercios del saldo actual vienen del interés compuesto a 30 años y un punto porcentual anual equivale a 32% de rentabilidad acumulada adicional. Además se pierde la libertad de elegir fondo según perfil de riesgo y se agrega un costo que hoy no existe, cuando el objetivo declarado de la reforma era bajar costos: es una segunda bomba de tiempo oculta, junto con la licitación de cartera.
«si tú eres más rentable que 2,9 tienes un premio; ¿de dónde sale ese premio? Lo pagamos nosotros, los cotizantes» —
Pepe Arias
- 27 ago 2026
Evaluación de desempeño y bonos en el Estado — La cifra incobrable convive con un sistema donde más del 95% del personal público obtiene calificación superior y recibe su bono. Ninguna empresa privada mantendría a un equipo de cobranza premiado con 800 millones de dólares sin cobrar; la diferencia es que ahí el dinero tiene dueño y en el Estado no lo tiene, y esa desidia es estructural, no anecdótica.
«esa persona que tenía que cobrarlo recibió su bono porque es un excelente trabajador» —
Pepe Arias
- 27 ago 2026
Premios y castigos contra un benchmark: quién paga el premio — Cada fondo tendrá un benchmark de rentabilidad; tres puntos por sobre él dan premio a la AFP y tres puntos por debajo obligan a la administradora a poner plata de su encaje. El detalle que nadie miró es que el premio se paga sacándolo del fondo: lo financian los propios ahorrantes, que hasta ahora solo pagaban una comisión a la entrada y nunca más ponían plata.
«¿de dónde se paga el premio? Se paga sacándolo del fondo, o sea lo pagan los ahorrantes» —
Pepe Arias
- 27 ago 2026
Quién financia el premio por rentabilidad de la AFP — El lado del premio casi no se discute y es regresivo para el afiliado: si la administradora renta por sobre los parámetros, cobra su premio descontándolo del valor cuota del cotizante. El mismo saldo que la reforma dice proteger es la fuente de pago del incentivo.
«¿y a quién le cobro mi premio … Al valor cuota del cotizante» —
Juan José Lavín
- 24 ago 2026
El control relevante ocurre después de adjudicar — El proceso reglado ex ante importa menos que la verificación en terreno mientras se ejecuta el contrato: revisar que se esté usando lo comprometido, permanentemente y encima de cada hito, no cuando ya se entregó el 80% de la obra. Las fundaciones que cobraron y no ejecutaron son el resultado de licitar, entregar y olvidarse.
«el mejor contrato licitado es aquel que se controla después de licitar» —
Willy Díaz
- 18 ago 2026
El sobreprecio de las compras públicas y la ausencia de dueño — Cuando el Estado sale a licitar, los oferentes privados saben que ahí las platas no le importan a nadie y cotizan en consecuencia. El caso citado al aire: un baño de hospital con presupuesto de 3 millones arreglado por 300 mil con un maestro particular, diez veces menos. El administrador habría pedido tres propuestas de 3,1, 3,2 y 3,5 millones y se habría quedado tranquilo con la más barata, porque la plata no es suya. El foco de control debe ser el objetivo del programa, no el monto ejecutado.
«aquí las lucas no le importan a nadie, así que tírate parrilla nomás» — sin atribución
- 11 ago 2026
Costos crecientes por caída de la ley del mineral y eficiencia comparada con la minería privada — Codelco solo puede tener estructuras de costos mayores porque la ley del mineral se ha ido deteriorando. Medido en eficiencia, la empresa estatal demoró 23 años en alcanzar su primer millón de toneladas, mientras Escondida lo hizo en 13 a 15: la diferencia está en que al dueño privado le duele el bolsillo, y una empresa que es de todos no es de nadie.
«cuando es privado le importa al dueño, a alguien le importa porque le duele el bolsillo» —
Willy Díaz
- 4 ago 2026
Propiedad versus administración: el contraejemplo de Taiwan Semiconductors — Contra la afirmación de que no hay empresas públicas bien manejadas, Taiwan Semiconductors —sin dueño controlador, con el Estado taiwanés como accionista minoritario y el resto flotando entre inversionistas pasivos— es la séptima compañía más grande del mundo. El problema de fondo no es quién posee la acción, sino que la administración maximice utilidad o flujo de caja para esos accionistas pasivos. Codelco maximiza para partidos políticos y sindicatos, y al accionista que más importa, el Estado, se lo pasan por el aro.
«el problema de fondo no es quién posee la acción» —
Manuel Bengolea
- 3 ago 2026
La trayectoria del controlador y el inversionista pasivo — Lo primero que se le aconseja a un inversionista pasivo es mirar la trayectoria de quien controla la empresa en generar riqueza para quienes no administran. La de Codelco es de pérdidas para su inversionista pasivo, que es el Estado, es decir todos los chilenos: nadie querría entrar de socio a una compañía con esos problemas financieros.
«Yo soy asesor de inversionistas pasivos y lo he sido durante los últimos 35 años» —
Manuel Bengolea
- 3 ago 2026
El problema de Codelco se llama mala administración — Discutir hoy de quién es la culpa o si privatizar un pedazo resuelve el problema es equivocar el diagnóstico: el problema es mala administración de 25 o 30 años, no de este gobierno ni del anterior. Un síntoma: dos directores del sindicato en el directorio que en cada negociación colectiva hacen declaraciones para mejorar la posición de los trabajadores, contraviniendo la ley de sociedades anónimas de forma flagrante, sin que nadie diga nada.
«El problema de Codelco se llama mala administración. Y no es problema de este gobierno ni el anterior» —
Manuel Bengolea
- 31 jul 2026
La deuda de Codelco bajo la administración de Máximo Pacheco — La administración 2022-2025 aumentó la deuda de Codelco en US$8.500 millones teniendo el precio promedio del cobre más alto desde el año 2000 (US$4,13), y sin cumplir sus metas de producción. La comparación histórica lo agrava: en 2011 y en 2021, con alzas del cobre bastante menores, la deuda disminuyó US$1.000 y US$800 millones respectivamente. Con directorios que se renuevan casi completos, el único factor común en las decisiones es el presidente del directorio.
«el precio del cobre más alto hizo saltar Máximo Pacheco la deuda obscenamente» —
Willy Díaz
- 30 jul 2026
Empresas estatales y el problema de que 'es de todos y no es de nadie' — Entre las empresas mejor manejadas del mundo no hay ninguna estatal; el capital privado con propiedad definida aporta auditoría y control real, y saca las decisiones de la órbita de lo políticamente correcto, del gobierno de turno y de sindicatos muy fuertes — por eso el debate merece hacerse en vez de prohibirse.
«antes de decir si fue una mala idea, ¿por qué? ¿Para qué? ¿Qué podríamos ganar? ¿Qué podríamos perder?» —
Bárbara Briceño
- 29 jul 2026
Gasto en asesores de la Cámara de Diputados — Sobre la dieta de $8,2 millones se suma una asignación de $15,3 millones mensuales por diputado con traspaso libre entre ítems, lo que permite financiar más de mil asesores en la Cámara. El costo mensual de esos asesores, sobre $1.300 millones, supera al costo total de los 155 diputados, $1.277 millones.
«estos mil asesores son más caros que todos los diputados» —
Pepe Arias
- 29 jul 2026
Asesores y productividad legislativa — No existe correlación entre la cantidad de asesores de un diputado y los proyectos de ley que presenta: los líderes en proyectos presentados no aparecen en el ranking de más asesores. El contrapunto es que la calidad legislativa se mide ex post y no puede regularse ex ante; el sistema de asesores nace para suplir la falta de credenciales de quienes pueden postular a parlamentario.
«no hay ninguna correlación entre mayor cantidad de asesores y mayor cantidad de proyectos presentados» —
Pepe Arias
- 29 jul 2026
Codelco: gestión versus propiedad — El problema de Codelco no es de propiedad sino de gestión; basta con un socio privado minoritario (20-30%) que llegue al directorio con incentivo real a cuidar su capital para cambiar la disciplina de costos y compras, hoy sistemáticamente peores que en faenas privadas vecinas.
«el problema de codelco es un problema de gestión no de propiedad» —
Willy Díaz
- 27 jul 2026
La entrevista de Máximo Pacheco como lavado de imagen — La entrevista desplegada a dos páginas en El Mercurio es un intento burdo de lavar la imagen de una de las peores gestiones recientes de Codelco: Pacheco desplaza la responsabilidad hacia el dueño (la deuda sería una definición del dueño) y hacia decisiones de gobierno corporativo de 2010 y 2015, no reconoce ningún error propio, no dice nada contundente sobre el accidente fatal de su período, y sostiene a la vez que el directorio estaba amarrado por la ley y que tomó grandes decisiones estratégicas.
«Es un intento burdo de lavar su imagen en una gestión que probablemente debe ser de las peores que hemos tenido» —
Willy Díaz
- 13 may 2025
El problema de fondo de las empresas del Estado: el dueño no está — Nadie levanta la mano como propietario de estas empresas, y por eso entran capitalizaciones de 30, 47 y 12 millones de dólares sin consecuencia alguna. Sumado a que se nombra en la dirección a políticos sin experiencia en el rubro ni en el negocio, el resultado es previsible: si se gasta 10 para producir 4, el negocio no anda, y no hay quien lo corrija.
«es que aquí el dueño no está, si al final el problema es ese» —
Pepe Arias