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Teoría

Traspaso del tipo de cambio a precios (pass-through)

Visto en 21 apariciones de los programas.

Qué es

El traspaso del tipo de cambio a precios —exchange rate pass-through— es la proporción de una variación del tipo de cambio nominal que termina reflejada en los precios internos. Se expresa como elasticidad: si el dólar sube 10% y los precios de los bienes importados suben 6%, el traspaso es 0,6. Cuando vale 1 se llama completo; los valores intermedios, parciales.

El punto de partida teórico es la ley de un solo precio: un bien homogéneo, sin costos de transporte ni barreras, debería costar lo mismo en todas partes una vez convertido a una moneda común. De ahí se sigue un traspaso completo e instantáneo. La evidencia lo contradice de forma sistemática, y buena parte de la macroeconomía abierta moderna consiste en explicar por qué. Hay tres respuestas principales.

La primera es el poder de mercado. Dornbusch (1987) mostró que el traspaso depende de la estructura de la industria: cuántos competidores hay, si son locales o extranjeros, y qué tan sustituibles son los productos. Krugman (1987) bautizó pricing to market la conducta del exportador que fija precio en el mercado de destino y absorbe el movimiento cambiario en su margen para no perder participación. Bajo esa lógica, una depreciación no se traspasa: se come.

La segunda son las rigideces y la moneda de facturación. Los precios no se revisan a diario, y la moneda del contrato importa: si el exportador factura en la moneda del comprador, el precio queda congelado en pesos y el traspaso inmediato es casi nulo; si factura en la propia, es casi completo. Como la mayor parte del comercio mundial se factura en dólares, incluso entre países que no son Estados Unidos, el traspaso resulta asimétrico entre socios comerciales (Gopinath, Itskhoki y Rigobon, 2010).

La tercera es el régimen de inflación. Taylor (2000) planteó que el traspaso es endógeno al entorno: donde la inflación es baja y creíble, las empresas interpretan los shocks de costos como transitorios y trasladan menos, porque cambiar precios cuesta y el shock no va a persistir. Es un resultado incómodo para el econometrista —el coeficiente estimado no es un parámetro estructural, se mueve con la política monetaria— y tranquilizador para el banco central.

A eso se suma la composición del precio final: lo que paga el consumidor incluye márgenes de distribución, arriendo, sueldos e impuestos locales, todos no transables. Aunque el componente importado se traspasara completo, su peso en el precio de góndola es una fracción.

En Chile el traspaso al IPC cayó de manera marcada tras la flotación cambiaria y la consolidación de las metas de inflación a fines de los noventa, y los estudios del Banco Central lo ubican en magnitudes bajas, difundidas en varios trimestres y concentradas en bienes transables (Justel y Sansone, 2015). El combustible es el extremo opuesto: el crudo y los refinados se cotizan en dólares, se importan casi en su totalidad y su precio interno es prácticamente una identidad contable —precio internacional × tipo de cambio + impuestos + margen—. Ahí el traspaso es rápido y casi completo, y por eso es el canal más visible para el público.

Cómo lo explicó el programa

En Buenas Tardes Mercado del 28 de julio de 2026, con el tema "Nuevo rango de equilibrio del crudo, dólar a la baja y decisión del MEPCO", el panel puso el mecanismo en su forma más concreta: la bencina de la semana. El diagnóstico tenía dos piezas moviéndose por separado. Por un lado, el petróleo parecía haberse instalado en un equilibrio nuevo, entre 60 y 80 dólares el barril, después de un alza previa volátil. Por otro, el dólar caía de $948 a cerca de $932, una apreciación del peso que por sí sola abarata en moneda local exactamente el mismo barril. Es el traspaso operando al revés: el mismo canal que encarece cuando el dólar sube, alivia cuando baja.

La complicación es que entre ese cálculo y el surtidor hay un tercer actor. Pepe Arias lo anticipó así: "probablemente el mecanismo de ajuste MEPCO por esta semana se aplique de alguna manera para amortiguar creo yo". La lectura del panel era que amortiguar sería lo más probable —y lo políticamente correcto— justamente por lo volátil que había sido el alza anterior.

El episodio muestra las capas apiladas: el precio internacional en dólares, el tipo de cambio que lo convierte a pesos, y encima un mecanismo fiscal que suaviza el resultado semanal vía el componente variable del impuesto específico. El MEPCO no elimina el traspaso; lo administra en el tiempo. Lo que hoy no llega al surtidor queda registrado y vuelve después, cuando el precio se mueva en sentido contrario. En la jerga del concepto: reduce el traspaso de corto plazo sin alterar el de largo plazo.

Relación con otros conceptos

El traspaso es el puente entre el mercado cambiario y la inflación, así que conecta hacia ambos lados. Aguas arriba están la paridad del poder de compra y la ley de un solo precio, que definen el caso límite de traspaso completo, y el tipo de cambio real, que mide exactamente la desviación respecto de ese límite. Aguas abajo están la inflación importada y la descomposición del IPC en transables y no transables, donde el efecto se concentra casi por entero en el primer grupo. La política monetaria aparece por partida doble: como causa, porque el régimen de metas y el anclaje de expectativas reducen el traspaso, y como consecuencia, porque un banco central que juzga transitorio un shock cambiario puede mirar a través de él en vez de subir la tasa. También se cruza con los términos de intercambio, con la curva de Phillips de economía abierta y con la asimetría documentada en combustibles, donde el precio sube rápido y baja lento. Finalmente, el MEPCO pertenece a la familia de los precios administrados y los estabilizadores fiscales, amortiguadores interpuestos entre un precio internacional y el consumidor final.

Fuentes y lecturas

  • Dornbusch, R. (1987), Exchange Rates and Prices, American Economic Review, 77(1).
  • Krugman, P. (1987), Pricing to Market When the Exchange Rate Changes, en S. Arndt y J. D. Richardson (eds.), Real-Financial Linkages among Open Economies, MIT Press.
  • Taylor, J. B. (2000), Low Inflation, Pass-through, and the Pricing Power of Firms, European Economic Review, 44(7).
  • Krugman, P., Obstfeld, M. y Melitz, M. (2012), Economía internacional: teoría y política, 9.ª ed., Pearson.
  • Justel, S. y Sansone, A. (2015), Exchange Rate Pass-Through to Prices: VAR Evidence for Chile, Documentos de Trabajo N.º 747, Banco Central de Chile.

Apariciones