Teoría
Inflación importada
Visto en 20 apariciones de los programas.
Qué es
La inflación importada es la parte del alza del nivel general de precios internos cuyo origen está fuera de la economía doméstica. No nace de un exceso de gasto local ni de una expansión monetaria propia, sino de lo que ocurre con los precios de aquello que el país le compra al resto del mundo: petróleo, alimentos, fertilizantes, insumos industriales, fletes, bienes finales.
El mecanismo se entiende bien desde el modelo de economía pequeña y abierta, donde el país es tomador de precios en los mercados internacionales. El IPC es una canasta ponderada de bienes transables y no transables; los primeros siguen, con rezago, al precio internacional convertido a moneda local. De ahí que la inflación importada tenga dos llaves que se multiplican entre sí: el precio internacional en dólares y el tipo de cambio. Un barril más caro y un peso más débil empujan en la misma dirección; una depreciación puede importar inflación aunque los precios externos no se muevan un centavo.
Ese segundo canal se conoce como traspaso o pass-through del tipo de cambio a precios. La literatura empírica es clara en dos puntos: el traspaso es incompleto (las empresas absorben parte del shock en sus márgenes) y gradual (Goldberg y Knetter, 1997). Además, no es una constante física: como mostró Taylor (2000), el traspaso cae cuando la economía opera en un régimen de inflación baja y creíble, porque las firmas anticipan que el shock no se generalizará y prefieren no arriesgar clientes subiendo precios.
Un alza de precios importados es, técnicamente, un shock de oferta adverso: encarece los costos, sube los precios y contrae el producto al mismo tiempo. Ese es el problema que convirtió los años setenta en un caso de estudio y que Bruno y Sachs (1985) analizaron como la anatomía de la estanflación mundial. A diferencia de un shock de demanda —donde precios y actividad se mueven juntos y la respuesta de política es inequívoca—, aquí el banco central enfrenta un dilema real: si sube la tasa para contener el precio, profundiza la caída de la actividad; si no la sube, arriesga que el shock se contagie.
La distinción que resuelve buena parte del dilema es entre efectos de primera y de segunda vuelta. Un salto del petróleo es, en rigor, un cambio de precio relativo: sube el nivel de precios una vez y luego sale de la comparación anual. Solo se transforma en inflación propiamente tal si se propaga —vía expectativas, indexación (en Chile, la UF y los reajustes salariales) y una espiral precios-salarios— hacia el resto de la canasta. Por eso los bancos centrales miran la inflación subyacente (el IPC sin volátiles) y suelen mirar a través de la primera vuelta, siempre que las expectativas sigan ancladas. Blanchard y Galí (2007) atribuyen precisamente a ese anclaje —junto con una menor intensidad de petróleo en la producción y salarios reales más flexibles— que los shocks petroleros de los 2000 hayan tenido efectos mucho más benignos que los de los setenta.
Conviene recordar que el signo se invierte: una caída de los precios importados es inflación importada negativa, un shock de oferta favorable que abarata la canasta y le devuelve grados de libertad a la política monetaria.
Cómo lo explicó el programa
El episodio de Buenos Días Mercado del 28 de julio de 2026, en el tema "Caída del petróleo y su efecto sobre las decisiones de política monetaria", trabajó el concepto en su forma más nítida y en tiempo real. El punto de partida no era económico sino geopolítico: una tregua militar implícita y el plan de paz de Omán, respaldado por los estados del Golfo para reactivar el tráfico por el estrecho, descomprimieron el crudo, con el WTI cayendo 4% hasta US$78,90. Como el petróleo empuja el nivel general de precios, esa caída llegaba justo en una semana de decisiones de tasa del Banco Central de Chile y de la Fed.
Manuel Bengolea lo resumió así: "esto que se descomprima el mercado del petróleo es una tranquilidad para la decisión que tienen que tomar nuestro banco central".
La frase condensa la teoría. La "tranquilidad" es exactamente el dilema del shock de oferta aflojándose: cuando el componente importado deja de presionar, el banco central ya no tiene que elegir entre combatir un alza de precios que no originó y sostener la actividad. Y la cadena causal del episodio —evento diplomático → precio de un commodity → IPC chileno → decisión de TPM— es inflación importada en estado puro: nada de eso pasa por la demanda interna de Chile.
Relación con otros conceptos
Se apoya directamente en el tipo de cambio y su pass-through, y en los términos de intercambio: para Chile existe una cobertura parcial y natural, porque los auges globales que encarecen el petróleo suelen también subir el cobre y apreciar el peso, amortiguando el golpe. Es un caso particular de shock de oferta dentro de la curva de Phillips, y por eso se lee siempre contra la inflación subyacente, las expectativas de inflación y la credibilidad del banco central: son ellas las que deciden si el shock muere en la primera vuelta o se instala. La indexación (la UF, los reajustes) es el mecanismo de transmisión que puede convertir un cambio de precio relativo en inflación persistente. En el plano internacional se vincula con la ley de un solo precio y la paridad del poder adquisitivo, y en el plano de política, con la meta de inflación y la regla de reacción de la tasa de política monetaria.
Fuentes y lecturas
- Blanchard, O. (2017), Macroeconomía, 7ª ed., Pearson — capítulos de inflación, shocks de oferta y economía abierta.
- Krugman, P., Obstfeld, M. y Melitz, M. (2016), Economía internacional: teoría y política, 10ª ed., Pearson.
- Bruno, M. y Sachs, J. (1985), Economics of Worldwide Stagflation, Harvard University Press.
- Goldberg, P. y Knetter, M. (1997), "Goods Prices and Exchange Rates: What Have We Learned?", Journal of Economic Literature, 35(3).
- Banco Central de Chile, Informe de Política Monetaria (IPoM), publicación trimestral — la lectura obligada para ver el concepto aplicado a Chile: https://www.bcentral.cl
- 23 sep 2026
Chile importador neto: el doble golpe de precio y tipo de cambio — Chile no produce petróleo, así que no participa del beneficio que reciben Argentina, Ecuador, Brasil, Colombia o Venezuela, que venden al precio mayor con el costo de antes y sin cortes logísticos. Acá el encarecimiento llega dos veces: por el precio internacional más alto y por el dólar más alto con el que ese precio se paga. Lo mismo ocurre con el resto de los bienes importados, de modo que además se importa inflación.
«entonces nos van a pegar dos combos, no uno» —
Pepe Arias
- 23 sep 2026
Qué significa una depreciación en la vida práctica — Traducido del lenguaje técnico: un brasileño necesita hoy menos reales para comprar el mismo bien importado y un chileno necesita más pesos. Quien gana los mismos pesos que antes puede comprar menos bienes, porque esos bienes pasan por el dólar. Esa pérdida de poder adquisitivo, sin eufemismos, es empobrecimiento, y es la razón por la que la discusión cambiaria no es un tema de especialistas.
«somos más pobres … usted … gana los mismos pesos que antes … con esos pesos puede comprar menos bienes que antes» —
Pepe Arias
- 17 sep 2026
Chilenización del alza: diferencial de tasas, depreciación y encarecimiento del financiamiento — El alza estadounidense llega a Chile por dos canales: el diferencial de tasas empuja la compra de dólares y deprecia el peso, encareciendo el 60% importado de la canasta; y como el Estado, los bancos y las empresas se endeudan en dólares, el financiamiento sube, arrastra las tasas locales de mercado e inhibe la demanda agregada.
«Como hay una diferencial de tasas que ha tendido a subir … se deprecia nuestra moneda.» —
Manuel Bengolea
- 15 sep 2026
Canales de transmisión del crudo a la economía chilena — El impacto del crudo no se agota en la bomba de bencina: se traspasa al precio de los combustibles a nivel global, a los fletes marítimos, a la logística y a los productos de la petroquímica, y de ahí a una tensión inflacionaria global. Para un país que no exporta petróleo y no fue privilegiado con reservas, el golpe llega directo y sin compensación.
«no exportamos petróleo, lamentablemente no fuimos un país privilegiado con reservas de petróleo» —
Libardo Buitrago
- 14 sep 2026
El dólar en su nivel más alto en casi un año — El dólar abrió en $948 —después $950—, el valor más alto desde el 22 de octubre del año pasado, empujado por el petróleo. El viernes había cerrado en $943 con mínimo de $935 y máximo de $945, tras una corrección importante del cobre. Son muy malas noticias para Chile.
«el dólar vuela porque el petróleo vuela» —
Juan José Lavín
- 9 sep 2026
El petróleo caro como impuesto al consumo mundial — Un barril sobre US$95 subiendo 3% opera como un impuesto al consumo global: dado que el consumo pesa entre 60% y 67% del PIB mundial, beneficia a un puñado de productores y exportadores y perjudica al resto —Europa, Japón, varios países de Latinoamérica—, con Estados Unidos menos expuesto por ser también productor.
«es malo para el mundo porque es un impuesto al consumo» —
Pepe Arias
- 8 sep 2026
Fertilizantes por Ormuz: el canal por el que el conflicto llega a los alimentos — Parte importante del alza de alimentos no es local: por Ormuz pasa entre 40% y 50% de los fertilizantes del planeta, y menos fertilizante significa producciones más bajas y precios más altos por delante.
«parte importante del alza en el precio de los alimentos también tiene una explicación por el estrecho de Ormuz» —
Manuel Bengolea
- 4 sep 2026
Alza de combustibles y sus determinantes — El alza prevista para el jueves siguiente —entre 30 y 40 pesos en la bencina de 97 y entre 85 y 100 pesos en el litro de diésel— responde a la combinación de dólar alto y petróleo en torno a los 90 dólares, una mala combinación para el precio interno.
- 3 sep 2026
El petróleo le resta grados de libertad al Banco Central de Chile — Con la inflación en 3,5%, bajo el techo de 4%, el precio del petróleo es lo que decide el margen de maniobra: si no baja de forma significativa, la inflación puede tocar el 4% a fin de año y no habrá ninguna posibilidad de recortar la tasa.
«ahí es donde se le restan grados de libertad a nuestro banco central» —
Manuel Bengolea
- 3 sep 2026
El dólar se instaló en un nivel más caro — Con apertura en 937, cierre previo de 938 y un rango diario de 932 a 940, el dólar no está oscilando en torno a su nivel anterior: se instaló en un nivel distinto y más caro, y eso es una mala cosa.
«se ha instalado el dólar en un nivel distinto, más caro, se ha encarecido … y eso es una mala cosa» —
Juan José Lavín
- 2 sep 2026
Proyección de actividad de agosto a diciembre — Agosto será mejor que julio y de septiembre a diciembre vendrán IMACEC buenos, algunos incluso cerca de 4% al mirar la serie estacionalmente. Ayudan la baja del petróleo —de un promedio sobre 90 dólares a cerca de 85— sobre todos los precios indexados a combustibles y transporte, y el fuerte crecimiento de la demanda por energía que registra el Ministerio de Energía, que anticipa más actividad.
«si uno mira la serie estacionalmente te vas a encontrar con Imacec que pueden llegar a cuatro por ciento de aquí a diciembre» —
Willy Díaz
- 31 ago 2026
El petróleo pone la música: seis meses sobre US$80 y sus derivadas — El petróleo sube casi 3% por los ataques del fin de semana y ya lleva seis meses sobre los US$80. Como Chile importa la totalidad del petróleo que consume, hay que pagarlo: gastar más en el mismo volumen de petróleo significa gastar menos en todo lo demás. La derivada menos obvia es que un tercio de los fertilizantes pasa por el estrecho de Ormuz, así que hay que esperar un alza significativa en el precio de los alimentos.
«un tercio de los fertilizantes más pasan por el estrecho de Ormuz, por lo tanto espere una alza significativa» —
Manuel Bengolea
- 28 ago 2026
Del estrecho de Ormuz al precio del pan en Chile — Por Ormuz no pasa solo el 20% del volumen de energía: también pasan alimentos, trigo y granos, cuyo precio viene subiendo con fuerza. El encarecimiento final no es solo del grano, sino de la logística, porque las navieras buscan rutas alternativas y ese mayor costo de combustible y de flete se traspasa directo a precio en destino. Por eso un conflicto lejísimos de Chile termina moviendo los pesos del IPC local.
«cuál va a ser la consecuencia, por ejemplo, acá en Chile, del precio del pan, que evidentemente va a subir» — CACristian Araya
- 10 ago 2026
Combustibles en Chile y el anuncio de ENAP — La semana pasada, con el petróleo estacionado cerca de 75 dólares y el dólar en torno a 910, era probable que el anuncio de ENAP del 18 y 19 de agosto revirtiera el alza anterior. Con el crudo de vuelta sobre 80, esa expectativa se acabó y lo probable es un alza.
«Éramos, éramos felices y no lo sabíamos» —
Manuel Bengolea
- 7 ago 2026
Los seis factores externos que condicionan la inflación chilena — La inflación local viene mandada desde afuera por seis canales: el precio del petróleo, que es el factor dominante por sí mismo y por lo que arrastra en otros precios; el tipo de cambio, que encarece los importados por doble vía (los precios de afuera subieron y además se compran en dólares más caros); el precio del cobre, que no entra al IPC pero determina el tipo de cambio; los alimentos internacionales, con trigo y fertilizantes atados al crudo; la política monetaria y el ciclo de Estados Unidos, que mueven flujos de capital por diferenciales de tasa y carry trade; y los fletes marítimos, tensionados en seguros y disponibilidad de barcos.
«hay una parte de la inflación internacional externa que nos pega a nosotros» —
Pepe Arias
- 5 ago 2026
La segunda derivada: bencina, inflación y espacio para bajar la tasa — Con petróleo y dólar cayendo, la bencina podría bajar 25 a 35 pesos, la inflación resultaría nula o negativa y eso le abriría espacio al Banco Central para una decisión más pro crecimiento. Como contraste histórico: hace diez años, con el cobre a 6,63, cualquiera habría proyectado un dólar en 350, y está peleándole a 900.
«probablemente la inflación va a ser nula o negativa y le va a abrir espacio además a nuestro banco central» — sin atribución
- 31 jul 2026
Repunte de la confianza del consumidor con dos amenazas latentes — El ánimo de los consumidores repunta en julio, pero conviven dos preocupaciones: la inflación, que le pega a todo, y la guerra en Medio Oriente, que se irradia rápidamente a Chile por la vía de los combustibles.
«hay dos preocupaciones latentes: uno es la inflación, que le pega fuerte a todo, y segundo la situación de guerra en Medio Oriente» — sin atribución
- 28 jul 2026
Caída del petróleo y su efecto sobre las decisiones de política monetaria — La tregua militar implícita y el plan de paz de Omán respaldado por los estados del Golfo para reactivar el tráfico por el estrecho descomprimieron el crudo (WTI a US$78,90, -4%); como el petróleo empuja el nivel general de precios, su caída es una tranquilidad para las decisiones de tasa del Banco Central de Chile y de la Fed esta semana.
«esto que se descomprima el mercado del petróleo es una tranquilidad para la decisión que tienen que tomar nuestro banco central» —
Manuel Bengolea
- 23 jul 2026
Shock del petróleo y su transmisión a precios, consumo y tasas — El salto de 5,6% del WTI por la escalada geopolítica, sumado al alza del dólar, se va a transmitir sí o sí a la bomba de bencina por muy populista que sea el gobierno; cuando eso ocurre se resiente el resto del consumo, caen las acciones ligadas a demanda interna y construcción, y el Banco Central tiene que recalcular su intención de bajar la tasa.
«no puede hacer maravilla con tratar de impedir de que ese impacto de precios se transmita a la bomba de bencina» —
Manuel Bengolea
- 2 may 2025
Los dos factores que determinan el precio interno de los combustibles — Con el WTI en torno a US$59-60, el Brent en US$61 y el dólar bajo $943, los dos determinantes del precio en surtidor —precio internacional y tipo de cambio— apuntan en la misma dirección, de modo que debería venir una baja relevante en el precio interno.
«uno puede suponer que debiera venir un bajón más o menos sustantivo de los combustibles en el precio interno» —
Willy Díaz