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Teoría

Servicio de la deuda pública

Visto en 27 apariciones de los programas.

Qué es

El servicio de la deuda pública es lo que un Estado paga cada año por estar endeudado: los intereses de la deuda vigente más las amortizaciones de capital que vencen en el período. No es el stock de deuda —eso es el saldo—, sino el flujo que sale del presupuesto antes de que se financie un solo hospital. Cuando se habla de "carga financiera" se suele aludir solo al componente de intereses, porque la amortización puede refinanciarse emitiendo deuda nueva mientras haya mercado dispuesto a comprarla; los intereses, en cambio, se pagan o se capitalizan, y capitalizarlos es empezar a rodar cuesta abajo.

La aritmética que gobierna el asunto es la restricción presupuestaria intertemporal del gobierno, y su forma más útil es la ecuación de dinámica de la deuda: la razón deuda/PIB cambia según el diferencial entre la tasa de interés real (r) y el crecimiento (g), aplicado al stock existente, más el déficit primario. Fue Domar (1944) quien lo formalizó: si la economía crece más rápido que la tasa a la que se endeuda, la deuda se "diluye" sola aunque no haya superávit; si r > g, la deuda crece por inercia aunque el fisco cuadre todo lo demás. Bohn (1998) mostró después que la sostenibilidad empírica depende menos del nivel de deuda que de si el gobierno responde subiendo el superávit primario cuando la deuda sube.

Dos distinciones explican casi todos los malentendidos públicos sobre el tema. La primera es entre costo promedio y costo marginal: la tasa que aparece en el presupuesto es el promedio ponderado de bonos emitidos a lo largo de una década, muchos de ellos en la era de tasas cero; la tasa relevante para el futuro es la de la emisión nueva. A medida que los bonos viejos vencen y se refinancian, el costo promedio converge hacia el marginal, y la velocidad de esa convergencia la fija la vida media de la cartera. Un país con deuda corta se recotiza rápido; uno con deuda larga compra tiempo. La segunda distinción es que la tasa de un soberano emergente se descompone en tasa base más spread: el rendimiento del Tesoro de Estados Unidos que corresponda al plazo, más una prima de riesgo país. El emisor controla el spread —con reglas fiscales, clasificación de riesgo, credibilidad—, pero no controla la base.

De ahí viene la tensión política que la teoría llama dominancia fiscal: cuando el servicio de la deuda se vuelve grande, el fisco tiene un interés directo en tasas bajas, y la independencia del banco central deja de ser un tecnicismo. Sargent y Wallace (1981) mostraron formalmente que una política fiscal que no se ajusta termina obligando a la política monetaria a acomodarse, con inflación como resultado eventual. Blanchard (2019) ofrece el contrapunto: en un mundo donde r < g de forma persistente, el costo fiscal y de bienestar de la deuda es mucho menor de lo que sugiere la intuición de austeridad. El problema es que ese mundo dejó de ser el nuestro cuando las tasas largas subieron.

Cómo lo explicó el programa

El programa llegó al concepto por dos puertas distintas y, sin proponérselo, armó el argumento completo.

La primera fue geopolítica. En BDM del 13 de mayo de 2025, discutiendo la guerra arancelaria, Pepe Arias propuso leer el desorden de Trump como una maniobra con un objetivo escondido: "él está buscando una baja de tasa en Estados Unidos, que ese es su real objetivo". La tesis del panel fue que Trump "es menos loco de lo que parece" —tiró el mantel para conseguir algo—, y que ese algo es el ahorro en el servicio de la deuda americana, de montos tan grandes que justifican toda la maniobra. Para Chile, el rol deseable seguía siendo el lateral: la hormiga mirando pelear a los elefantes. Es exactamente el mecanismo de dominancia fiscal, contado sin la jerga: el deudor más grande del mundo tiene el incentivo más grande del mundo a que baje la tasa. Con la salvedad de que la Reserva Federal fija la tasa corta, no la de diez años: si el mercado interpreta el recorte como presión política, la tasa larga puede subir por prima de riesgo y anular el ahorro.

La segunda puerta fue doméstica y aritmética. Dos días después, en BDM del 15 de mayo de 2025, Manuel Bengolea desarmó la cifra oficial: "el 3% de interés es una ilusión porque hoy día la tasa del tesoro a 10 años alcanzó un 4,5%". Con un spread de 1,2 puntos, Chile se endeuda a 5,7%; sobre US$120.000 millones de deuda, eso mueve la carga de intereses de unos US$3.600 millones a entre US$6.500 y US$7.000 millones anuales. La conclusión del segmento —"por eso bajar impuestos es tan difícil"— es la implicancia correcta: la carga financiera crece sin que crezca el ingreso que debería pagarla, y ese diferencial se come el espacio fiscal antes de cualquier discusión de gasto. Bengolea estaba describiendo, en vivo, la convergencia del costo promedio hacia el costo marginal.

Relación con otros conceptos

El servicio de la deuda es el nudo donde se juntan varias cosas que el programa trata por separado. El balance primario es el resultado fiscal antes de intereses: la variable que el gobierno efectivamente controla, y la que la regla de balance estructural intenta disciplinar en Chile. El spread soberano (el EMBI) es el precio que el mercado le pone a la probabilidad de que ese balance no se corrija. La curva de rendimiento del Tesoro americano fija el piso para todos, y por eso la tasa de política monetaria de la Fed —y las expectativas de inflación que la anclan— terminan apareciendo en el presupuesto chileno. Cuando el fisco absorbe demasiado ahorro interno a tasas altas, aparece el desplazamiento del crédito privado; y cuando la carga se vuelve insostenible, el riesgo de refinanciamiento puede volverse profecía autocumplida, el mecanismo que Cole y Kehoe (2000) modelaron como crisis de deuda autovalidadas.

Fuentes y lecturas

  • Domar, E. (1944), "The 'Burden of the Debt' and the National Income", American Economic Review 34(4).
  • Sargent, T. y Wallace, N. (1981), "Some Unpleasant Monetarist Arithmetic", Federal Reserve Bank of Minneapolis Quarterly Review 5(3).
  • Bohn, H. (1998), "The Behavior of U.S. Public Debt and Deficits", Quarterly Journal of Economics 113(3).
  • Blanchard, O. (2019), "Public Debt and Low Interest Rates", American Economic Review 109(4).
  • Reinhart, C. y Rogoff, K. (2009), This Time Is Different: Eight Centuries of Financial Folly, Princeton University Press.
  • Dirección de Presupuestos (Dipres), Informe Trimestral de Deuda Pública — la fuente primaria para las cifras chilenas: stock, composición por moneda y plazo, y costo de financiamiento.

Apariciones